
El 13 de agosto, cazas Lockheed Martin F-35A de la Fuerza Aérea Italiana fueron desplegados por primera vez en la actual rotación en la base aérea de Ämari, en Estonia, para interceptar aeronaves militares rusas.
Los italianos asumieron recientemente la misión en sustitución de la Fuerza Aérea Rumana, integrándose en el esquema de protección del espacio aéreo de los países bálticos dentro de la Operación Baltic Air Policing, llevada a cabo por la OTAN desde 2004.

Según el Mando Aéreo de la OTAN, que difundió imágenes de la operación, los F-35 italianos se acercaron a un caza ruso Su-27 —que, según algunas fuentes, en realidad era un Su-33— y a un bombardero táctico Su-24.

Misión de vigilancia y respuesta rápida
La misión Baltic Air Policing tiene como objetivo proteger el espacio aéreo de Letonia, Lituania y Estonia, garantizando una respuesta inmediata ante cualquier incursión no identificada. En la práctica, esto significa que cazas de la OTAN despegan para interceptar aeronaves rusas que vuelan hacia o desde la Rusia continental sin presentar plan de vuelo y con el transpondedor apagado.
Según la OTAN, estos despegues en alerta (“scramble”) son procedimientos rutinarios, pero esenciales para garantizar la seguridad e integridad del espacio aéreo aliado.
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Fuente e imágenes: Instagram @ministerodifesa_official. Este contenido fue creado con la ayuda de IA y revisado por el equipo editorial.
